Se cansan de decir, repiten una y otra vez como si de un mantra conciliador se tratase. El trabajo en el campo es lo más duro. En el campo se gana una miseria. Vivir de la tierra ya no es una opción. Si no eres terrateniente y jefe no es rentable. Si solo vales para eso bien pero si tienes solo un poquito más en la cabeza puedes hacer cosas mucho mejores...
El trabajo en el campo... trabajar en un campo... ahí es donde radica el error. La imposición de realizar algo en un sitio que te es ajeno, sea cual sea la condición. La propia palabra campo es incluso despectiva, te hace pensar en una tierra sin sombra azotada por lluvia y sol, una larga fila de jornaleros sudando recolectando mil y una veces el mismo fruto. Eso es el trabajo en el campo y los primeros comentarios pueden obedecer, es muy posible que concuerden. La agricultura al servicio del capitalismo, monocultivos secuenciados optimizados por grandes terratenientes que solo saben que la tierra es lo que ellos quieren que sea.
¿El trabajo en el campo o la labor de tu tierra?. Labor, que palabra más bonita, tendrían que eliminarla como sinónimo de trabajo. Según la RAE labor es.
1. f. Acción y efecto de trabajar.
2. f. Adorno tejido o hecho a mano, en la tela, o ejecutado de otro modo en otras cosas. U. m. en pl.
3. f. Obra de coser, bordar, etc.
4. f. Labranza, en especial la de las tierras que se siembran. Apl. a las demás operaciones agrícolas, u. m. en pl.
5. f. Cada una de las vueltas de arado o de las cavas que se dan a la tierra.
6. f. Entre los fabricantes de teja y ladrillo, cada millar de estos objetos.
7. f. Cada uno de los grupos de productos que se confeccionan en las fábricas de tabacos. U. m. en pl.
8. f. Simiente de los gusanos de seda.
9. f. Escuela de niñas donde aprendían a hacer labor. Ir a LA labor. Sacar a la niña de LA labor.
10. f. Ingen. excavación (‖ acción y efecto de excavar). U. m. en pl.
Aquí es donde el ser humano encuentra el verdadero sentido de las cosas, si buscasemos la definición de "trabajo" encontrariamso entre otros significados muy abstractos otros incluso peyorativos como dificultad, tormento o incluso miseria.
Cuando preguntas a alguien, ¿de que trabajas? la respuesta es inmediata, aséptica y en muchas ocasiones hasta molesta. respuesta. albañíl. carpintero o simplemente un de lo que sale. La persona queda reducida a un rol, una especie de calificativo que hace que tus demás capacidades queden relegadas y olvidadas. Respuesta. En el campo. esta respuesta es casi casi un impedimento para continuar preguntando, y la conversación se torna incómoda si el preguntador es un ser alieno a la labor de la tierra, como mucho se añadirá, uf que duro, o que mal está la cosa no?.
¿Cuál es tu labor?
Esta pregunta no se hace casi nunca y si alguna vez habeis tenido la oportunidad de hacerla sois afortunados. La persona preguntada se queda un momento pensativa, rebusca dentro de si misma un buen número de conceptos abstractos, los compara con elementos conocidos y estandars para intentar dar una respuesta sencilla, pero casi nunca lo consigue y acaba haciéndote una descripción sintetizada de su vida y obra absolutamente deliciosa y sincera. Esto sucede si la pregunta es bien recibida o si la respuesta es bien hallada, si te topas con una persona de trayectoria vital limitada se puede burlar de tí e incluso tacharte de curilla o testigo de jeova.
Laburo. En países sudamericanos la labor y el trabajo se han juntado en una palabra extraña u que cuesta definir, es como si los conceptos vitales hubiesen transmutado ante una situación humana adversa y la labor se haya confundido con el trabajo para hacerse inseparables y producir así una trayectoria vital intensa y muy diferente.
Labor de tu tierra. libertad para un hombre, la vida centrada de nuevo en la tierra que pisas, el agua que bebes y la luz que ves, con o sin familia el ser humano vuelve a ser SER, ese animal que muchas veces produce vida, vida compleja, vida armónica, vida donde solo había yermo. Tenemos una capacidad increíble para modificar y almoldarnos a nuestro hábitat, pero esta capacidad a transmutado a la capacidad de modificar los hábitat para estandarizarlos a otros que se consideran los apropiados, 4 paredes, dieta equilibrada, ejercicio físico, coche, TV, PC y trabajo. Un sistema nos gobierna, nos persigue con un biberón gigante para hacernos callar aún cuando no estábamos llorando, ahora gritamos y el sistema está amamantandose de si mismo enfermo y autocomplacido, frustado pero alienado en su embriaguez. Muchos estamos dejando de gritar para darnos cuenta que no nos hace falta que nos alimenten, que siempre hemos sabido hacer las cosas y cuando no existen trabas, impedimentos, exigencias y cuotas lo hacemos bien, obedecemos una lógica, una ley del mínimo esfuerzo y máxima felicidad y sentados en la entrada de nuestra huerta contemplamos nuestra labor siendo conscientes de que nada más hace falta para ser felices en este mundo, echando la vista atrás surgen ciertos recuerdos turbios cuando la humanidad se encerró durante un tiempo para no sentir ni el frio ni el calor y hacer repetitivamente mil y una veces la misma operación.
¿Cuál es tu labor?¿cuál es tu tierra?¿de que trabajas?